GERVASIO SÁNCHEZ

Los rostros de la guerra

 

 

  • Del 12 al 15 de octubre
  • Santa Mercedes, Menorca
  • Precio con estancia y 6 comidas: 650€
  • Precio sin estancia: 470€ (incluye las comidas)
  • 10% de descuento a los Amigos de talleres islados, usuarios de Biblioteques de Menorca y socios de Photographic Social Vision
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Seminario dedicado a todas aquellas personas interesadas en el acontecer de este mundo convulso, convencidas que los medios de comunicación y las políticas internacionales en caso de conflictos bélicos no son las adecuadas. Para todas aquellas personas que quieran conocer de la mano de Gervasio Sánchez, otras fórmulas más humanas y más eficaces de mostrar la guerra y el dolor, en trabajos donde prevalece el nombre, la cara, las circunstancias que dan dignidad a las víctimas y que en los medios de comunicación se han convertido en número. Otra forma de hacer periodismo donde el fotógrafo es un medio para mostrar a los verdaderos protagonistas de un drama macabro.

Sinopsis

Un fotoperiodista debe ser riguroso en la manera de plantearse su trabajo.
Debe documentar las tragedias que ocurren a su alrededor, buscar otras formas de mostrar la realidad. No es necesario caer en el sensacionalismo para relatar el drama humano.
Las víctimas tienen derecho a la dignidad y nuestro respeto. Hay que mostrarlas de la manera que nos gustaría a nosotros mismos que nos mostrasen si estuviéramos en su lugar. Y si no están de acuerdo en salir en una historia hay que respetar totalmente su decisión.
El periodismo, especialmente en el medio televisivo, está sometido a los vaivenes del comercio y lógicamente cada vez se aleja más de la obligación de informar. Hace 20 años una historia duraba tres minutos en la televisión y hoy apenas aparece como una cola de diez segundos.
John Berger dice en su libro “Otra manera de contar” que “una fotografía es un lugar de encuentro donde los intereses del fotógrafo, lo fotografiado, el espectador y los que usan la fotografía son a menudo contradictorios”.
Cuando trabajo en contacto con el sufrimiento mi objetivo es conseguir que este encuentro deje de ser contradictorio o al menos permita alcanzar un equilibrio entre los diferentes intereses.
Creo que la única manera de conseguirlo es estableciendo un acuerdo tácito con los protagonistas de mis fotografías. Hay que personalizar sus dramas, sus desconsuelos, sus esperanzas.
La fotografía que retrata el drama humano, esencia de nuestro fracaso, debe evitar la esquematización, la frivolidad y el espectáculo.
Vivir entre las víctimas te da otra perspectiva porque acabas conociendo sus espacios mágicos, sus secretos mejor guardados, sus sueños inconclusos.
Si no sufres el dolor, el grito de las víctimas, su digno silencio, ¿cómo puedes transmitir el drama con decencia, cómo puedes intermediar entre el dolor y el olvido, el horror y la banalidad?

Guión del taller

INTRODUCCION
¿Para qué sirve la fotografía de conflicto? ¿Es importante que los conflictos sean cubiertos por fotógrafos y periodistas?
¿Cómo ha evolucionado la prensa en los últimos 30 años?

LA GUERRA EN COLOR.
Mis primeras imágenes de los años ochenta y de los noventa. Siempre he creído que la imagen no necesita de traducción simultánea. Esa es la clave de su poder.

SARAJEVO 1992-1994-2008
La guerra de Bosnia-Herzegovina es parte incuestionable de mi vida profesional y personal. En aquel matadero aprendí que la guerra no se puede contar.

VIDAS MINADAS 1997, 2002, 2007
Cuando en septiembre de 1995 viajé a Kuito (Angola) para hacer mi primer reportaje no pensé que mi vida iba a quedar minada para siempre por las víctimas de los terribles efectos de las minas antipersonas.

KOSOVO 1998-1999
El 27 de marzo de 1999 atraviesan la frontera 2.800 deportados.
Dos días después, 40.053. La primera semana son 166.851.
A los 14 días la cifra supera los 300.000.
El 7 de junio hay en Albania 423.844 refugiados.

NIÑOS DE LA GUERRA
Dos millones de muertos, seis millones de heridos graves o discapacitados, un millón de huérfanos, quince millones de
refugiados o desplazados son las cifras asépticas de la última década en un mundo que se imaginaba más seguro después del
fin de la “Guerra Fría”.

SIERRA LEONA, GUERRA Y PAZ (1999-2004)
La amputación fue la macabra singularidad de la guerra de Sierra Leona. Miles de niños fueron secuestrados en una de las guerras africanas más sangrientas y convertidos en salvajes combatientes en un ambiente de drogas, violencia y castigos.

DESAPARECIDOS (1998-2011)
El desarrollo de Desaparecidos ha sido más punzante e hiriente que mis proyectos anteriores. No es fácil ver a miles de familiares esperando pacientemente un año tras otro su turno en una larga lista.

MUJERES DE AFGANISTÁN (2009-2014)
Proyecto presentado a finales de 2014 lo he realizado con la periodista Mònica Bernabé y ha durado seis años. Documentar el drama que sufre la totalidad de las mujeres afganas ha sido uno de mis trabajos más duros.

VIDA (2016)
Proyecto expositivo comisariado por Gerardo Mosquera para el CEART de Fuenlabrada. El catálogo lleva textos de las críticas de arte Estrella de Diego y la mexicana Laura Gonzalez.


Gervasio Sánchez (Córdoba, agosto de 1959) es periodista desde 1984 y vive en Zaragoza desde hace 30 años. Sus trabajos se publican en Heraldo de Aragón y La Vanguardia. y colabora con la Cadena Ser y la BBC.
Es autor de varios libros fotográficos: El Cerco de Sarajevo (1995) y los publicados por la editorial Blume Vidas Minadas (1997, 2002 y 2007), Kosovo, crónica de la deportación (1999), Niños de la guerra (2000), La Caravana de la muerte. Las víctimas de Pinochet (2002), Latidos del Tiempo (2004), junto al escultor y artista plástico Ricardo Calero, Sierra Leona, guerra y paz (2005) y Sarajevo, 1992-2008 (2009), Desaparecidos (2011), Antología (2012) y Mujeres de Afganistán (2014).
Coordinó en 2001 junto a Manuel Leguineche el libro Los ojos de la guerra (Homenaje a Miguel Gil) y en 2004 publicó el libro literario Salvar a los niños soldados.
Recibió los premios de las Asociaciones de Prensa de Aragón, Almeria y Córdoba, los premios Cirilo Rodríguez, Ortega y Gasset, Rey de España, Julio Anguita Parrado, Bartolome Ros y en 2009 se le concedió el Premio Nacional de Fotografía. Es enviado especial por la paz de la UNESCO desde 1998. En 2004 el gobierno de Aragón le entregó la Medalla al Mérito Profesional y en 2011 el gobierno de España le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de la Solidaridad Social. Es hijo adoptivo de Zaragoza y miembro de honor de la Asociación de fotógrafos de Córdoba (AFOCO).