La casa islada también ha estado de vacaciones.  Esto significa que lo natural ha ocupado el lugar de lo cultural.  En este caso, ha sido okupada literalmente por una cabra y dos cerdas que se unieron a la habitual concurrencia de Santa Mercedes. Se invitaron solas y tuvimos que sugerirles que no había lugar para tantos. Ha retornado la calma y Carambola vuelve a sentirse dueña de nuestro jardín. Nos preparamos para que la cultura haga su entrada en breve.  Feliz retorno.